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LAS TROMPETAS, ¿DE QUÉ MATERIAL ESTÁN HECHAS?
Julio Llamas

 En las épocas más remotas las trompetas estaban fabricadas con cuernos de animales, conchas de moluscos, huesos ahuecados, distintos tipos de cañas, barro cocido, troncos vaciados, etc. Más tarde, con el descubrimiento de los metales, se empezaron a hacer de bronce, entre otros. En un principio las trompetas no tenían boquilla y se tocaban hablando o chillando en su interior, como si fueran una especie de altavoz. Hay que recalcar y matizar que estos tipos de instrumentos musicales rudimentarios no eran propiamente una trompeta sino más bien los antepasados de ésta. De todos estos  primitivos instrumentos nacerían posteriormente otros como la trompeta, el trombón o la trompa.

  Ya en la Edad Media las trompetas fueron construidas en bronce fundido, planchas de hierro, cobre o incluso en plata y oro para eventos y ceremonias determinadas. En los sucesivos periodos históricos también siguieron construyéndose en estos tipos de metales y fue en la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX cuando se generalizó el uso del latón. Este material, en el que suelen estar fabricadas actualmente casi todas las trompetas, es una mezcla de cobre y cinc (en proporciones variables) y otros tipos de metales en pequeñas cantidades ya que resiste muy bien la oxidación. Normalmente el latón suele tener entre un 60-70% de cobre y tiene un color amarillo brillante (muy parecido al oro). Es utilizado también para fabricar lengüetas sonoras para armonios, acordeones y registros de lengüetería para órganos musicales. El latón también tiene una propiedad muy interesante: es antimicrobiano. Así mismo, para la fabricación de trompetas, se utiliza también la alpaca (mezcla de cobre, cinc y níquel) y el monel (níquel, cobre, hierro y magnesio) que se suele emplear sobre todo para los pistones. La alpaca (llamada en algunos sitios plata alemana o metal blanco) se utiliza también para las llaves de los instrumentos musicales de viento madera como oboes, clarinetes, etc. Por su parte, el monel aguanta extremadamente bien el efecto corrosivo de la saliva por lo que se emplea para fabricar los pistones de los fliscornos, trompetas, cornetines, trompetas píccolo, etc.

 Existen básicamente dos tipos de trompetas por lo que respecta al acabado externo: las plateadas (baño de plata) y las lacadas (doradas). Las que tienen un baño de plata duran más que las lacadas pero hay que limpiarlas más a menudo y cuestan, por regla general, más dinero. El sonido de una trompeta lacada suele ser más suave y menos brillante mientras que las trompetas bañadas en plata tienen un sonido más incisivo, metálico y brillante. Existen también en el mercado trompetas niqueladas. El níquel  tiene un sonido parecido (aunque no exactamente igual) al de las plateadas, cuestan menos dinero y son fáciles de mantener pero el problema que se presenta con cierta frecuencia es que algunas personas son alérgicas a este metal.

 Por lo que respecta a la campana, a parte de las aleaciones como el latón, la alpaca y el monel, también las hay hechas en plata maciza (con un sonido muy brillante), bronce  e  incluso de cristal. El material con el que esté hecha la campana  influirá notablemente en la sonoridad de la trompeta.

 El tudel de un trompeta y la aleación con la que está fabricada  no influye decisivamente en la sonoridad del instrumento. Es conveniente y recomendable tener un tudel de latón con cobre extra (mayor cantidad de cobre) ya que es más resistente al efecto corrosivo de la saliva.

 Los pistones suelen estar fabricados en una aleación bastante resistente y dura como es el monel, mencionado anteriormente. El resultado es el de un pistón que durará casi toda la vida.

 Otro aspecto importante es el peso de las diferentes trompetas. Las más pesadas (más cantidad-calidad por lo que respecta a la aleación de metales) suelen tener un sonido más “gordo”, grueso y rico pero también son más difíciles de tocar y dominar por parte del ejecutante de trompeta. Las menos pesadas son más fáciles de tocar, tienden a tener un sonido más “ligero” y menos rico y por regla general cuando se toca fuerte el sonido  puede llegar a distorsionarse.

  Algunas marcas como Monette, Courtois, Calicchio y Cuesnon hacen algunos modelos extremadamente pesados. Fabrican trompetas mucho más caras que las habituales (algunas pueden llegar a costar más de doce mil euros) que pesan casi el doble que los instrumentos normales, con campanas de doble pared y tubos extra gruesos. La sonoridad es mucho más rica aunque hay que tener una técnica instrumental muy grande y un exigente estudio diario continuado. 

 Por lo que respecta a las boquillas suelen estar hechas también de latón. Las hay, además, de madera de boj, peral, ébano, etc. El resultado sonoro es  muy parecido al que se puede obtener con las boquillas metálicas aunque quizá un poquito menos brillante. En invierno son cálidas al contacto con los labios a diferencia de las metálicas.

 Por último decir que, para fabricar trompetas, se ha experimentado últimamente con otros tipos de materiales como el vidrio, el  plástico y la madera  con resultados poco satisfactorios.

 

BIBLIOGRAFÍA

MICHELS, U. (2003). Atlas de la música (Volumen 1). Madrid:Alianza.

MILLÁN, A. (1986). La trompeta. Murcia: Mater Música.

MILLÁN, A. (1991). La trompeta: historia y técnica. Murcia: Mater Música.

PHILIP,  B. (1966). The trumpet and trombone. London: Graz.

 

Escrito por Julio C. Llamas Rodríguez
(Profesor Superior de Trompeta y Fliscorno, Musicoterapeuta)

Desde España
Fecha de publicación: Enero de 2010.
Artículo que vió la luz en la revista nº 0014 de Sinfonía Virtual

 
 

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